El mito de la caverna y la educación

El mito de la caverna de Platón es una alegoría sobre la realidad de nuestro conocimiento. Platón crea el mito de la caverna para mostrar en sentido figurativo que nos encontramos encadenados dentro de una caverna, desde que nacemos, y cómo las sombras que vemos reflejadas en la pared componen aquello que consideramos real.

La Alegoría de la Caverna se repasa en el Libro 7 de la República de Platón.

El mito de la caverna y la educación

Ya que el conocimiento real es diferente del conocimiento del mundo aparente, y que también la ascensión al mundo de las ideas permite al filósofo ver lo verdadero, Platón asume que la educación de quienes permanecen en la caverna es responsabilidad de este.

En el mito de la caverna, el prisionero que asciende al mundo exterior, pasa de la oscuridad a la luz, de la ignorancia al conocimiento. Los prisioneros que permanecen dentro son una metáfora de la condición de las personas en la sociedad.

Esto es clave en Platón y esta alegoría, el hecho de que las personas comienzan la vida en la caverna, como símbolo de un mundo de apariencias. La educación, para este filósofo, no se trata de descubrir o brindar conocimiento, sino de un viaje hacía este. El aprendizaje es difícil, ya que se ha de abandonar los presupuestos que antes se tenían, al habitar en las sombras de la caverna, para poder tener pensamiento crítico.

Aquí, la alegoría de la caverna es una forma de entender lo que el maestro-filósofo hace, de la misma forma que en la dimensión moral y política, como un llamado a guiar a aquellos que permanecen presos del mundo de la apariencia.

Para el prisionero liberado, su papel como filósofo y maestro es complicado. Ayudar a los otros presos a transitar hacia el mundo exterior (educar) se dificulta, porque no es fácil abandonar la forma en que estos observan el mundo de los sentidos, dentro de la caverna.

La educación implica acción y transformación, el estudiante no es pasivo, así como el prisionero lucha por llegar al exterior y posteriormente intenta guiar a los otros prisioneros. El conocimiento no se deposita dentro del discípulo, sino que se ayuda a este a descubrirlo dentro de su propia alma.

Lea la obra entera aquí.

Caratula del libro La República de PLatón

Fuente

You cannot copy content of this page